Por MoneyUp

Y… ¡nos fuimos de Interrail! (gracias a ahorrar en grupo :))

Aunque todavía no estará disponible en nuestro primer piloto, más adelante, MoneyUp os ofrecerá la posibilidad de ahorrar en grupo. Es lo que nosotros llamamos ahorro social. Sí, eso que, quizás, hacíais con vuestro grupo de amigos y una hucha, ¡ahora podréis hacerlo en la nube! Aquí os cuento una de mis experiencias :)
Rowing Hero

Seguro que a todos os ha pasado alguna vez. Organizáis un viaje con amigos, aún no tenéis ingresos y, de repente, uno se cae del plan. Sus padres no le dan dinero. Entráis en pánico y, tras el susto inicial, comenzáis a pensar en cómo solucionar el problema (si es que tiene solución).

En mi grupo de amigos eso ha pasado infinidad de veces. La que recuerdo con más pavor es, probablemente, la del Interrail con mis amigas. En el post de Praga, ya os adelanté que, hace unos añitos, mis amigas y yo hicimos el Interrail. Pero, claro, antes de disfrutar del súper viaje, tuvimos que organizarlo y, creedme, tuvimos bastantes dolores de cabeza y lágrimas insospechadas…

A mis amigas y a mí siempre nos ha gustado viajar. Además, hemos tenido la suerte de que, con carácter general, nuestros padres podían permitirse pagarnos algún que otro viaje a final de curso (siempre y cuando no hubiese suspensos o castigos por otras tropelías de por medio). Vamos, que gracias a papá y mamá he hecho viajes muy muy guays.

En mi caso, uno de los viajes más guays que he hecho es el Interrail. Por decirlo de algún modo, fue nuestro viaje de paso de Ecuador. La idea de ir a torrarse a Punta Cana no pintaba mal, pero, al menos en mi caso, mis padres no iban a darme dinero para los dos viajes, así que tenía que elegir: o Punta Cana con los de mi clase (algunos de los cuales me parecían insoportables) o Interrail con mis “más mejores” amigas. Poco tuve que pensarlo: Interrail. Y, por suerte, mis amigas también eligieron lo mismo 🙂

Pues bien, unos cuantos meses antes de que llegase julio, nos reunimos las seis de siempre en la casa de Inés (cada vez que digo este nombre suena en mi cabeza esta canción jajaja). Allí sentadas, empezamos a repartirnos la organización: una miraba vuelos, otra los hostales, otra qué hacer en tal ciudad, otra el transporte… Vamos, que estuvimos entretenidas unos cuantos días.

chicas-organizan-viaje

Todo pintaba genial hasta que, un buen día, María nos dijo que no podía venir. María, por si aún no os había hablado de ella, es, con Cris y Lucía, mi mejor amiga. No podía ser que no viniese. Imposible. Me negaba a aceptarlo.

Los padres de María le habían dicho que sólo le darían 500 euros y, aunque habría personas que se apañarían con eso, nos pareció poquísimo. ¿Un mes en Europa por 500 euros? No parecía factible…

Entonces, empezamos a buscar una solución. Después de ideas descabelladas (como dejarle dinero a una persona que ni sabíamos cuándo podría devolvérnoslo –no olvidéis que éramos estudiantes–), se nos ocurrieron dos ideas bastante buenas: por un lado, íbamos a bucear en internet hasta saber con bastante exactitud cuánto íbamos a gastar en cada ciudad (siempre existía la posibilidad de que hiciese sólo una parte del viaje). Por otro lado, decidimos empezar a ahorrar. Todas, no sólo María. Nos vendría bien y nos motivaríamos las unas a las otras.

Lo ideal habría sido que hubiésemos empezado a ahorrar con un año de antelación (de hecho eso fue lo que hicimos un año más tarde para nuestro viaje en barco por las Rías Baixas, del que ya os hablaremos), pero, esta vez, no habíamos sido tan previsoras.

Lo primero, entonces, era conocerlo todo, todo y todo de cada una de las ciudades. ¿Cuánto vale el transporte? ¿Y comer? ¿Y los hostales? ¿Qué vamos a visitar? ¿Es gratuito? ¿Y salir de noche?

Y, de ahí, queridos amigos, nuestra sección de Presupuestos. Es un ejercicio que quita bastante tiempo, pero súper útil. Es cierto que al final siempre hay gastos inesperados, pero, por lo general, el presupuesto que hagáis se ajustará bastante a lo que finalmente gastaréis. (Además, estáis de suerte, porque ahora MoneyUp los hace por vosotros ;)).

Y, tal y como os he dicho, lo segundo que hicimos fue ahorrar. Todas, no sólo María. ¿Y qué ahorramos? Pues, mirad, nosotras somos un grupito al que le gusta mucho salir. Entonces, empezamos a cenar en casa, en lugar de bajar a cenar por ahí. El dinero que nos ahorrábamos de la cena, lo íbamos metiendo en una hucha común (evidentemente, todas teníamos que meter lo mismo. A fin de cuentas, si hubiésemos salido a cenar, habríamos gastado exactamente lo mismo). Y salir de noche, pues es caro, no vamos a engañarnos. Entonces, empezamos a mirar con lupa qué bebidas comprábamos (hay algunas de marca blanca que son realmente decentes jajaja). Y la diferencia, a la hucha 🙂

Y bueno, a mayores, Lucía, María y yo, que estudiábamos juntas, empezamos a meter los 6 euros del menú universitario en otra huchita. Los tupper de mamá eran mucho más sanos y baratos que ese menú. Vamos, que nosotras tres conseguimos unos ahorros adicionales.

Hasta que llegó el día anterior a marcharnos, no rompimos las huchas. Y, cuando las abrimos, ¡sorpresa! Habíamos juntado una suma considerable 🙂 Es increíble lo que se puede ahorrar con pequeños esfuerzos. Y, como no, la historia tiene final feliz: todas conseguimos unos ahorrillos extra y María, en concreto, pudo permitirse venir y hacer exactamente todo lo que hicimos las demás. Bruselas, Brujas, Ámsterdam, Berlín, Praga y Viena. Cientos de fotos, miles de recuerdos y carcajadas infinitas.

Habrá muchas opiniones al respecto, pero, para mí, sin duda, merece la pena privarse de algunas cosillas para poder disfrutar finalmente de un viaje como el que hicimos. Bueno, de un viaje como ese y cualquier otro. Viajar es la experiencia más enriquecedora que existe. De hecho, ya os he confesado en varias ocasiones que ahorrar se me da fatal. Sin embargo, cuando tengo una meta concreta como la de un viaje, me cuesta mucho menos.

Y, además, ahorrar con amigos siempre es más fácil 😉 De ahí que en MoneyUp, dentro de poquito, ¡también podréis hacerlo!

¿Y vosotros? ¿Habéis ahorrado alguna vez para un viaje? Contadnos vuestras experiencias. ¡Estaremos encantados de escucharlas!