Por MoneyUp

Ahorrar esporádicamente también da sus frutos: cena en el Jean-George :)

Quizás seáis de esos que, cuando tenéis unas monedillas en el bolsillo, las metéis en una hucha. Pasado un tiempo, la abrís y: ¡oh sorpresa! Habéis ahorrado un montón. En este post os contamos una historia que ha inspirado este servicio, que también ofrecemos en MoneyUp :)
Rowing Hero

Nunca se me ha dado bien marcarme objetivos a largo plazo. Soy una persona a la que le gusta ver resultados pronto, qué le vamos a hacer. Por eso, normalmente os cuento historias de ahorro que terminan con un viaje al cabo de tres meses.

Ahora bien, por suerte, hay gente que no es como yo. Hay gente paciente a la que no le importa esperar. Y, por eso, hoy os contaré una historia de ahorro que duró la friolera de ¡casi tres años! Y, evidentemente, yo no soy la protagonista…

Empecemos, entonces, por presentar a los protagonistas: Marina y Javier. Marina y Javier son los padres de una de mis mejores amigas. Como todo el mundo, tienen sus intereses y aficiones, pero, por lo que a nosotros interesa, os voy a contar una de ellas: les encanta comer y probar restaurantes de todo tipo. Es más, tienen un Excel en el que van marcando y catalogando todos esos restaurantes que prueban (un hobby envidiable ;)).

Hace ya unos años, Javier se puso enfermo (os adelanto desde este mismo instante que la historia tiene final feliz. ¡Odio las pelis de cáncer y enfermedades!). Ojalá nunca hayáis tenido que pasar por una situación de ese estilo, pero, si os ha tocado, sabréis que tener a tu lado a tu pareja, familia y amigos es indispensable. Y Marina, por supuesto, no se separó ni en un solo segundo de Javier.

Haciendo suyo eso de que “la esperanza es lo último que se pierde”, Marina empezó a ahorrar para hacerle un súper regalo a su marido el día en que le diesen el alta. Después de mucho estrujarse el cerebro y de descartar ideas más convencionales, lo vio con claridad. Tenía que regalarle algo que pudiesen disfrutar los dos y que supiese con certeza absoluta que le haría muchísima ilusión. Por suerte, conocía a Javier al dedillo y no le llevó mucho tiempo diseñar el plan perfecto: cenar en uno de los mejores restaurantes de Nueva York, el Jean-Georges.

Y así, con un objetivo claro y definido, Marina empezó a ahorrar para él. ¿Y sabéis cómo lo hizo? Pues metiendo en una hucha todas las monedas de 1 y 2 euros que tenía cada día en su cartera. A día de hoy, igual no conseguiríamos ahorrar casi nada, porque cada vez usamos menos efectivo, pero, en su momento, era una muy buena forma de ahorrar.

Y este sistema, en cierto modo, es el origen de nuestro servicio de ahorro manual. Cuando os apetezca, podéis decidir ahorrar un dinerillo. Sin seguir ningún plan o patrón de ahorro. Sólo avisad a MoneyUp y nos encargamos de que no toquéis ese dinero en vuestra cuenta 🙂

Por ejemplo, imaginaos que os hacen un regalo de cumpleaños y queréis ahorrar ese dinero, protegiéndolo tanto de vosotros mismos como de las comisiones bancarias. Pues, en ese caso, MoneyUp os da la solución: podréis ahorrar ese dinero en vuestra propia cuenta corriente. Lo protegemos con notificaciones y avisos motivadores. Fácil, rápido y sin comisiones 😉

Y así, poco a poco, Marina fue metiendo moneditas en su hucha durante casi tres años. Pasado ese tiempo, a Javier le dieron el alta. Ese mismo día, Marina rompió su cerdito y descubrió que había ahorrado una muy buena cantidad, así que hizo su reserva en el Jean-George.

captura-de-pantalla-2016-09-09-a-las-12-22-37

Poco tiempo después, hicieron las maletas y cogieron un vuelo con destino Nueva York. El viaje no era ninguna sorpresa (de hecho, lo habían organizado entre los dos), pero sí lo era la súper cena que le había organizado su mujer en uno de los restaurantes más exclusivos de Nueva York.

Tendríais que ver la cara de Marina cada vez que cuenta la historia. No se cansa de repetir una y otra vez cómo le dio la sorpresa a Javier. Como cada noche, fueron a cambiarse a la habitación antes de cenar. Ella le pidió que se arreglase un poco más de lo normal (en el Jean-George no puedes entrar de vaqueros y zapatillas). Cogieron un taxi y fueron directos al restaurante. Javier no daba crédito. Y, mientras disfrutaban de una de las cenas más especiales de su vida, Marina le contó a Javier cómo había conseguido ahorrar el dinero suficiente para hacerle ese regalo tan especial.

Según Marina, ha sido el dinero mejor invertido de su vida. Es cierto que hay momentos en los que tienes tentaciones de romper la hucha y usar ese dinero para imprevistos que van surgiendo por el camino. Pero, si tienes fuerza de voluntad y esperas el tiempo suficiente, podrás hacer todos tus sueños realidad 🙂

Pero es que, además, MoneyUp os ofrece una forma de ahorrar incluso más sencilla: el ahorro automático. Basta con decidir la cantidad y cada cuánto queréis ahorrarla y MoneyUp se encargará de ser el guardián virtual de esos ahorros 😀 Más fácil, ¡imposible!

¿Y vosotros? ¿Tenéis alguna historia de ahorro que queráis compartir con nosotros? ¡Estamos ansiosos por escucharlas!